JORGE CASTRO

Jorge Castro es un compositor, cantautor y poeta nacido en Madrid el 29 de enero de 1982.

En la actualidad se encuentra cursando Composición en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Ha estudiado composición y orquestación con los catedráticos Manuel Seco de Arpe, Teresa Catalán y Alfonso Romero.

En 2012 obtiene el Título Profesional de Música en la especialidad de Guitarra.
Nombrado nuevo Talento de Orange en los años 2007 y 2008.

Lleva desde 2005 actuando en diversos locales de la geografía española. Ha participado en conciertos solidarios y de homenaje a Miguel Hernández. Ha compartido escenario con músicos de la talla de Luis Eduardo Aute, Cristina del Valle, Ismael Serrano, Pablo Guerrero, Pedro Guerra, Patxi Andión o Javier Krahe…

– En 2009 aparece su primer disco, llamado ¿Quién eres tú? Grabado en el estudio “Los Paraísos Desiertos” de Ismael Serrano, con la colaboración especial del Maestro Pablo Guerrero.
– En 2012 graba su segundo disco, El mensajero del viento, con las colaboraciones especiales de Javier Bergia y Antonio de Pinto.
– En 2014, ¡Romperé!, un EP digital con cuatro canciones inéditas.
– A finales de 2014 sale al mercado su tercer disco, llamado 10 años después. En él cuenta con las colaboraciones especiales de Luis Eduardo Aute y Cristina del Valle.

También ha participado en los discos recopilatorios “Grandes Cantautores” (editado por la discográfica Picap junto a Silvio Rodríguez, Pedro Guerra, Lluís Llach, Labordeta…), “Uniendo notas para África” (de la ONG Adelante África) y “Cantautores” (de MusicArte).

– En 2015 publica su primer libro de poesía llamado Alpheratz, de la Editorial “Poesía eres tú”.

Su página oficial es: www.jorgecastro.es.

Pequeños mundos

Veo pequeños mundos
que sin detenerse a mirar
prosiguen con el antiguo oficio
de labrar su propia historia.
Tienen las manos tan llenas de tiempo
que ignoran que el verdadero momento
desaparece cuando ya lo has nombrado.

Ya nada queda de aquel árbol que nos vio reír,
mientras el sol (salpicando con sus últimos rayos
de vida el sueño de las palabras)
declinaba ante nuestros ojos
la propuesta de la noche para yacer
bajo el mismo manto.

El tiempo todo lo cambia
sin dejar de ser…
La luz de aquella hora fue,
durante el breve instante
en que la brisa besó el silencio,
frío silencio que nunca llegó a existir.
Vacía luna que tal vez
nos soñara (en algún noviembre lejano)
como a simples promesas
bailando en la escalera del viento,
persiguiendo espejismos
como arena entre los dedos,
acunando estrellas en la noche…
noche poblada de sombras,
la patria de los poetas.