ISABEL ALAMAR TORRÓ

Nace en Valencia en 1970. Es licenciada en Filología Hispánica y en Filología Valenciana por la Universidad de Valencia. Algunos de sus poemas, reseñas literarias o artículos sobre lingüística han aparecido en prestigiosas revistas como Prisma, Espacio Luke, Culturamas, Todoliteratura.es, El Ciervo, Espéculo, La Galla Ciencia, Corondel… y periódicos como El Correo o Atlántico Canarias. También ha sido incluida en varias antologías, por ejemplo, en 2007, en Ventanas (Antología de poetas valencianas), Torremozas. También en Poesía experimental española (antología incompleta), Calambur, 2012 y Arquitectura de la palabra de la Instució Alfons el Magnànim, 2012 y, más recientemente, en Un viejo estanque. Antología del haiku contemporáneo en español, Comares-La Veleta, 2014. En 2005 fue finalista con su poema “Manos“ del II Premio de Poesía Ángel Miguel Pozanco, y en 2009 fue también finalista del I Premio de Poesía Satírica convocado por la plataforma de asociaciones culturales de Valencia con su poema “Valencia del alma mía”. En 2015 fue finalista del Premio Vicente Gaos de la ciudad de Valencia. Actualmente, dirige en la Red un Portal literario, CasaEscritura (www.casaescritura.es) y está en casi todas las redes sociales, la podemos encontrar en Facebook, Twitter, Google+ e Instagram, por ejemplo, donde suele publicar un poema breve todos los días.

NENÚFAR NEGRO ENTRE LAS CAÑAS

Con un boscoso azabache, el nenúfar negro
mueve sus pétalos con una cadencia casi exasperante.
Trata de despertar la liturgia de la carne,
busca la celebración de los sentidos,
que retumben, si es posible, las sábanas de su celda interior.
Ya están preparadas la hostia consagrada
y la capilla vibrante,
solo cabe esperar las olas en cadena que le traerá la marea.

En la noche negra, de un azabache perfecto,
el nenúfar o coño negro abre a la marea,
entre frágiles cañas, sus grandes pétalos negros:
más dulces que mil panales de miel,
más suaves que mil telares de seda.